CEOE-CEIB apuesta por conectar empresas y ciudades para impulsar el desarrollo económico local en Iberoamérica

-El secretario permanente de CEIB, Narciso Casado, asegura que hay que situar a las personas y a las mipymes en el centro de las políticas urbanas y aboga por aprovechar mejor las ventajas de los acuerdos de integración también desde el ámbito local.

 

Madrid, 19 de octubre de 2026

 

El secretario permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos -CEIB y director de Relaciones con Iberoamérica de CEOE, Narciso Casado, destacó el papel de las empresas y de las ciudades como motores del desarrollo económico local, durante su intervención en el II Encuentro de Ciudades Iberoamericanas, organizado por la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI) y la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid.

 

El encuentro, que reúne en Madrid a representantes de ciudades iberoamericanas, organismos internacionales, empresas, academia y sociedad civil, aborda los principales desafíos urbanos de la región y busca reforzar la voz de los gobiernos locales ante la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.

 

En el panel “Desarrollo económico local, empleo y alianzas”, moderado por Nuria Vilanova, presidenta de CEAPI, participaron también los alcaldes de Cádiz, Bruno García y de Tegucigalpa, Juan Diego Zelaya; y el jefe para América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo de la OCDE, Juan Vázquez. En su intervención, Casado situó el territorio como el espacio donde se materializan las oportunidades económicas y donde las políticas deben traducirse en resultados concretos para ciudadanos y empresas.

 

“La economía real ocurre en las ciudades”, porque es allí donde una persona busca su primer empleo, abre un negocio o decide invertir. Por ello, “ninguna empresa crece sola”: necesita un territorio con las condiciones adecuadas de infraestructuras, talento, financiación, servicios y seguridad jurídica que le permitan desarrollarse.

 

Desde esta perspectiva, incidió en la necesidad de poner a las personas en el centro, empezando por quienes sostienen buena parte de la actividad económica local: los pequeños empresarios y las mipymes. En este ámbito, subrayó, resulta fundamental hacer una mayor pedagogía empresarial e institucional, acercando las políticas y herramientas disponibles a las empresas y explicando de forma clara cómo pueden aprovecharlas para mejorar su productividad, crecer y generar empleo.

 

Tecnología e inteligencia artificial al servicio de las empresas

 

La transformación tecnológica y la inteligencia artificial constituyen una oportunidad para mejorar la productividad, pero requieren un marco que facilite, y no dificulte, la actividad empresarial. En este sentido, Casado aseguró que las normas deben ser claras y previsibles, y la IA debe convertirse en una herramienta útil para las mipymes, capaz de ayudar a resolver problemas concretos —desde la gestión y la eficiencia hasta el acceso a nuevos mercados— y no en un obstáculo adicional.

 

Las organizaciones empresariales tienen además un papel esencial para hacer pedagogía y acompañar a las empresas, especialmente a las de menor tamaño, en este proceso de transformación. La formación, el talento y la conexión entre empresas, universidades y centros tecnológicos deben formar parte de esta agenda.

 

De los acuerdos iberoamericanos al territorio

 

En este sentido, mencionó también la necesidad de aprovechar mejor los 419 instrumentos de integración existentes en Iberoamérica, pero dando un paso más: conseguir que sus beneficios lleguen realmente a las empresas y a los territorios.

 

La integración no puede quedarse únicamente en los niveles nacional o regional. “Un acuerdo que no llega a la ciudad pierde efectividad”, por lo que resulta necesario conectar los tres niveles —Iberoamérica, país y ciudad— y facilitar que las oportunidades que generan los acuerdos se traduzcan en más negocios e inversión.

 

En este sentido, sería especialmente útil, sugirió, mapear las ventajas y oportunidades que generan los acuerdos y las relaciones existentes entre las ciudades iberoamericanas, de manera que la red de ciudades pueda contribuir a que las empresas no solo nazcan en una ciudad, sino que también encuentren en cualquier otra socios, mercados y condiciones para crecer.

 

El territorio como clave de la competitividad

 

Esta conexión entre empresa y territorio está en la base del modelo 4T —Territorio, Talento, Transformación y Tracción—, impulsado en el marco del Foro Iberoamericano de la Mipyme, celebrado en Tenerife, recordó Casado. El modelo busca pasar del diagnóstico y el consenso a una acción estructurada, conectando las capacidades humanas, el contexto territorial, la transformación productiva y el acceso a oportunidades.

En este contexto, uno de los retos es identificar proyectos de tracción capaces de movilizar inversión, talento y actividad económica y que incorporen un componente territorial significativo. La competitividad no depende únicamente de las capacidades de una empresa, sino del ecosistema que la rodea: instituciones, infraestructuras, redes, financiación, conocimiento y gobernanza local.

 

La colaboración público-privada resulta, por tanto, esencial. Las organizaciones empresariales pueden actuar como puente entre las administraciones y el tejido productivo, aportando conocimiento directo de las necesidades de las empresas y ayudando a que las políticas respondan a los problemas reales del territorio.

 

La participación de CEIB en este II Encuentro de Ciudades Iberoamericanas refuerza así la conexión entre la agenda de las ciudades y la empresarial. Por último, Casado animó a los presentes a seguir debatiendo sobre ésta y otras muchas cuestiones en el XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano, actividad del programa oficial de la XXX Cumbre Iberoamericana, que tendrá lugar los días 3 y 4 de noviembre en Madrid. “Sin duda, el mejor espacio de diálogo y acción público-privada”, concluyó.

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